María Josefina Núñez
Biografia elaborada por:
Oswaldo Carmona y Ramón Eliel Andrade

    María Josefina Núñez Cortés nació el 28 de febrero de 1937 en Chirgua, Distrito Bejuma del estado Carabobo. Su niñez y parte de su adolescencia transcurrió en Puerto Cabello. Es educada por las monjas de San José de Tarbes, con quienes aprendió el francés y cultura general; con ellas nace el amor por la Historia y la familia. Realiza estudios de bachillerato en el Liceo Aplicación de Caracas. Atraída por una contagiosa vocación familiar de dieciséis parientes médicos, realiza estudios de Medicina en la Universidad Central de Venezuela (UCV). Durante su carrera realizó el internado en el Hospital Oncológico "Luis Razetti", al cual regresó después de graduada, para completar su formación; llegó a ser médico adjunto del Servicio de Medicina Interna en dicho hospital.
    Se graduó de Médico Cirujano en 1959 y, entre 1961 y 1963, realizó el posgrado de Medicina Interna en el Servicio de Medicina III del Hospital Universitario de Caracas, dirigido por el Dr. Augusto León. Se trasladó a los Estados Unidos para realizar el Postgrado de Enfermedades Infecciosas en el New England Medical Center de la Universidad de Tufs, entre 1968 y 1970. Fue alumna del Dr. Louis Weinstein, padre de la Infectología mundial. Durante tres años hizo un curso de Microbiología en el Departamento de Microbiología del Instituto Tecnológico de Masachussetts, con el profesor y Premio Nobel Salvador Luria. También realizó pasantía por el Laboratorio de Micobacterias del Hospital Hammersmith de Londres, con el profesor Mitchitson.
    De 1971 a 1976 fue coordinadora docente del Postgrado de Medicina Interna del Hospital Universitario de Caracas (UCV). Desde 1981, y durante tres períodos consecutivos, se ha desempeñado como Jefe por concurso del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Adulto y del Posgrado de Infectología del Hospital Universitario de Caracas.
    De 1983 a 1991 fue Jefe de la Cátedra de Microbiología de la Escuela de Medicina Luis Razetti, a la cual ya pertenecía desde 1975.
    María Josefina Núñez es el primer infectólogo con formación de postgrado que aparece en el escenario médico venezolano. En 1985, en el Hospital Universitario de Caracas, transformó la residencia programada de Infectología que existía desde 1976, en el primer curso de posgrado universitario de la especialidad. Es también la fundadora del Curso de Microbiología General y del Laboratorio correspondiente de la Universidad Simón Bolívar, a los que se dedicó durante tres años consecutivos.
   Tuvo el privilegio de ser alumna de los doctores Enrique Benaím Pinto, Augusto León, José Lamberti y Leopoldo Briceño Iragorry, a los cuales rinde tributo de admiración.
     En 1991 se conmemoró el Centenario de la creación de la primera Cátedra de Microbiología en Venezuela, por el Dr. José Gregorio Hernández, momento en el que la Dra. Núñez ejercía la jefatura de la misma. A tal efecto, coordinó una comisión de trabajo que culminó con la realización de diversos eventos científicos y académicos y la publicación del libro "Microbiología Médica", en dos tomos, producto de la colaboración de varios profesores e investigadores y editado por ella como editora principal al lado de María Josefina Gómez y Oswaldo Carmona. Esta obra cristaliza gracias al apoyo obtenido por el Rectorado de la Universidad Central de Venezuela. Actualmente existe una segunda edición en un solo tomo.
    María Josefina Núñez ha sido profesor visitante de la Universidad de Harvard (compartió con el famoso Dr. Edward Kass en 1986) y del Departamento de Microbiología de la Universidad de Tufs (invitada por su colega y amigo, el Dr. Moselio Schaeicher, en 1993).
    Ha publicado numerosos trabajos de investigación en prestigiosas revistas científicas, siendo sus líneas fundamentales la antibioticoterapia y las infecciones por estafilococos. Tradujo al castellano el libro de William Pratt sobre Quimioterapia de la Infección.
    Ha dictado cientos de conferencias y participado en innumerables mesas redondas, simposia y cursos de actualización, en congresos y eventos científicos diversos, tanto en Venezuela como en los Estados Unidos y diferentes países de América Latina y Europa.
    Ha dirigido o tutoreado muchos trabajos de ascensos y tesis de grado, y pertenece a diversas sociedades científicas y comisiones de trabajo. Ha recibido las siguientes distinciones: Diploma del Educational Council Foreign Medical Graduates (ECFMG) (1967); Condecoración "Francisco de Miranda" en su 2ª Clase (1974); Condecoración "Orden al Mérito en el Trabajo" en su 2ª Clase (1974); Medalla Municipal 1984-1985, otorgada por el Consejo Municipal del Distrito Sucre (1985); Condecoración "José Izquierdo" al Mérito Docente, otorgada por el Colegio de Médicos del Distrito Federal (1992); Condecoración "Enrique Tejera", otorgada por el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social (1995), Medalla del Hospital Universitario de Caracas (1996); Condecoración José María Vargas concedida por la UCV (1998); Condecoración José Ignacio Baldó concedida por el MSAS (1999) y Diploma como miembro del American College of Physicians (fellow) (1999). En el año 1998 recibió una placa de reconocimiento otorgada por la Cátedra de Microbiología de la Escuela de Medicina Luis Razetti (UCV) y en el año 2000 recibió placas otorgadas por el Hospital Universitario de Caracas y el Departamento de Medicina de este hospital.
    Londres, Madrid y New York son sus ciudades favoritas, pero reconoce especial predilección por Boston, en la que vivió durante cuatro años y a la que visita con mucha frecuencia.
    Los que somos sus amigos o íntimos colegas la llamamos "María Jota", y conocemos su gusto por el buen teatro y la lectura, especialmente de autores latinoamericanos como Rómulo Gallegos, Miguel Otero Silva, Gabriel García Márquez y Mario Vargas Llosa. Su pasión por la Historia es tan marcada que siente que era alternativa profesional de no haber sido médico.
     María Josefina Núñez, poseedora de un temperamento recio y exigente, es ejemplo de perseverancia y apoyo a la disciplina y a la excelencia. Por ello se ha ganado el respeto y la admiración de sus colegas y alumnos, y ya ocupa un lugar meritorio en la medicina venezolana.