Yolanda Milá de La Roca
Biografia elaborada por:
Magaly Pedrique de Aulacio
Yolanda Irureta Story de Milá de la Roca nació en Puerto España, Trinidad, el 9 de enero de 1923. Es hija de Francisco Irureta-Goyanes y Amelia Story de Irureta-Goyanes. Estudió su primaria y secundaria en el Holy Name Convent POS, Trinidad; realizó sus estudios universitarios en Cambridge University, Londres, 1940 y obtuvo el título de Bachelor of Sciences en 1944 en Chicago, Illinois. En 1946 se graduó en el Instituto Nacional de Higiene como Técnico de Laboratorio Clínico.
 
El 8 de agosto de 1949 se casó con Federico Milá de la Roca de cuya unión nació: una hija Cristina Milá de la Roca Irureta. Como profesional trabajó en la Escuela de Medicina de la Universidad Central de Venezuela en el cargo de técnico de laboratorio en el Departamento de Química y Física Médica desde 1947 hasta 1958. En el Instituto Nacional de Higiene trabajó desde 1946 hasta su jubilación en 1983 en la División de Elaboración de Productos Biológicos donde ocupó los cargos de primer ayudante técnico, técnico adjunto, auxiliar de laboratorio, laboratorista clínico, bioanalista I, bioanalista II, microbiólogo I, microbiólogo II, microbiólogo III y microbiólogo jefe. Producto de su experiencia son testimonio los trabajos sobre producción de biológicos publicados en la Revista del Instituto Nacional de Higiene y la patente norteamericana otorgada por el desarrollo del Fermentador Caracas en agosto de 1983.
 
Siempre se preocupó por su mejoramiento profesional lo que puede evidenciarse por los cursos realizados, tales como: el Curso de Anaerobios dictado por el Dr. V.R. DoweII del CDC en la Escuela de Medicina Vargas en 1974, el entrenamiento en el Laboratory of Biologic en Boston, Masachussetts State Board of Health, en 1975. Su experiencia en el campo de la elaboración de productos biológicos fue complementada con los entrenamientos realizados en prestigiosas instituciones en Holanda, Yugoslavia y Norteamérica.
 
Yolanda fue una activa participante en los gremios y sociedades científicas, destacándose en el Colegio de Laboratoristas Clínicos de Venezuela, en la Sociedad Venezolana de Microbiología y en el Colegio de Bioanalistas del Distrito Federal y estado Miranda; fue miembro de la Sociedad Americana de Microbiología. Como reconocimiento de su tesonera labor se hizo merecedora de condecoraciones y premios como la Orden del Mérito al Trabajo en Primera Clase, la Medalla del Instituto Nacional de Higiene "Rafael Rangel", la Medalla de Salud Pública "Enrique Tejera" en Segunda Clase y el Premio Nacional de Desarrollo Tecnológico CONICIT 1979, otorgado por el Fermentador Caracas.
 
Era una gran anfitriona y una viajera incansable, aunque no tuve el privilegio de viajar con ella al exterior, el testimonio de sus compañeros de viaje es que lograba sacar de la inversión el mayor provecho porque planificaba muy bien el viaje, sabía aprovechar el tiempo al máximo, y con el mínimo costo posible. Falleció en Caracas el 13 de mayo de 2011. Quienes conocimos a Yolanda sabemos que fue una mujer transparente, emprendedora, que supo compartir su rol de trabajadora insigne con los de excelente esposa, madre y abuela.