Federico Milá de La Roca
Biografia elaborada por:
Magaly Pedrique de Aulacio
Federico Carlos Milá de la Roca nació en Caracas el 27 de mayo de 1909. Era hijo del doctor Bartolomé Milá de la Roca Himiob y Carmen Elvira Milá de la Roca Rivas. Estudió su primaria en el College Francais y el Colegio Andrés Bello de Caracas y su secundaria en el antiguo Liceo Caracas (luego Andrés Bello), Caracas, entre 1921 y 1924. Se graduó de Experto Químico en 1930 en el Laboratorio Nacional en Caracas. En 1932 obtuvo su doctorado en Ciencias Médicas en la Facultad de Medicina, de la Universidad Central de Venezuela. El 8 de agosto de 1949 se casó con Yolanda Irureta Story, y tuvo una hija: Cristina Milá de la Roca Irureta.
 
El Dr. Milá de la Roca, dedicó su vida a la investigación y a la docencia y fue un servidor público de excelencia. Su mente acuciosa e inquieta lo llevó a realizar numerosos cursos y entrenamientos, entre los que se pueden destacar los siguientes: Ofiología y seroterapia. Perfeccionamiento para profesores de enseñanza secundaria, realizado en el Instituto Vital Brazil, Niterei, Brasil, 1933-1934. Miembro fundadordela Misión Pedagógica Chilena, Ministerio de Educación Nacional, 1936; profesor de Biología y Química del Instituto Pedagógico (alumno fundador) Caracas, 1936-1937; elaboración de biológicos, New York City Department of Health, 1938; laboratorio clínico, Mississippi State Board of Health, Jackson, Mississippi, 1938; Virología (con el Dr. Ernest Goodpasture), Vanderbilt University, Nashville, Tennessee, 1939; Físico-Química (con la Prof. Margarita Cardier), UCV y UNESCO, Caracas, 1953; síntesis orgánica (con el Prof. Fritz Frohm) UCV y UNESCO, Caracas, 1953; mecanismos electrónicos en reacciones orgánicas (con el Prof. Gabriel Chuchani), Escuela de Química, Facultad de Ciencias, UCV y UNESCO, Caracas, 1957; Ofiología., Instituto Butantan, Sao Paulo, Brasil, 1957; Primer Curso Internacional de Valoración Biológica (con el Prof. John W. Fertig), Instituto Bacteriológico de Chile, Santiago, Chile, 1960; Hipnosis Médica (con el Prof. Isaac Gubel), Centro Médico de Caracas, Caracas, 1960 y Metodología Estadística (con el Prof. Mario Pizzi), Escuela de Salud Pública, UCV, Caracas, 1960-1961.
 
El Dr. Milá de la Roca desempeñó numerosos cargos técnicos, con una gran vocación de servicio y se ganó el aprecio de sus jefes y colaboradores en el Hospital Vargas de Caracas donde ejerció como externo de 1928 a 1930 y como interno hasta 1931, siendo posteriormente jefe de la Sección de Bacteriología y de la de Química del Laboratorio de ese mismo Hospital hasta 1932. Entre 1935 y 1938 prestó sus servicios como médico en el laboratorio ofídico del Ministerio de Salubridad y de Agricultura y Cría y como herpetólogo en el laboratorio de Bacteriología y Parasitología del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social. Fue también un personaje emblemático en el Instituto Nacional de Higiene en donde ocupó, desde 1938 hasta su jubilación en 1976, diferentes posiciones, tales como jefe de Elaboraciones Biológicas, técnico bacteriólogo, técnico en elaboraciones, médico bacteriólogo, jefe de Sección, jefe del Laboratorio Clínico III, microbiólogo jefe del Departamento de Reactivos y Colorantes y jefe encargado de la División de Servicios Técnicos y Auxiliares.
 
Como docente es recordado con mucho afecto y respeto por sus estudiantes del Instituto Pedagógico Nacional, de los Cursos Técnicos de Laboratorio en el Instituto Nacional de Higiene y en la Escuela de Salud Pública, y de las Facultades de Medicina, Farmacia y Odontología de la Universidad Central de Venezuela.
 
Su labor como pionero de las sociedades científicas y profesionales de Venezuela es reflejada en sus diversas membresías: Miembro fundador de la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales, Caracas, 1931; miembro antiguo de la Asociación Médica Venezolana, 1936; miembro honorario de la Asociación de Técnicos de Laboratorio, 1936; miembro fundador del Colegio de Médicos del Distrito Federal; miembro de la Federación Médica de Venezuela. Miembro correspondiente de la Sociedad de Técnicos de Laboratorio de Venezuela, 1945; miembro activo de la Sociedad Venezolana de Química, 1950, de la que fue una vez vicepresidente, dos veces secretario y cinco veces vocal de la directiva; miembro activo fundador de la Sociedad de Médicos Laboratoristas, Clínicos y Patólogos; miembro fundador de la Sociedad Venezolana de Salud Pública, Caracas; miembro de la Sociedad Venezolana de Microbiología, Capítulo Metropolitano y miembro de la Sociedad de Espeleología, Caracas.
 
Participó en innumerables congresos y reuniones científicas y fue autor y coautor de textos docentes y trabajos científicos. Como testimonio de su tesonera labor en las citadas instituciones, el Dr. Milá de la Roca, recibió muchas distinciones honoríficas, entre las que vale destacar: la Medalla de Oro del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social por 28 años de servicio; la Orden Andrés Bello, segunda clase; la Orden de Francisco de Miranda, segunda clase; la Medalla del 27 de junio, segunda clase; la Orden del Mérito al Trabajo, primera clase; la Orden José María Vargas, primera clase; la Medalla Enrique Tejera y un Diploma de Reconocimiento otorgado por la UCV.
 
Conocí al viejito Milá, como le decíamos cariñosamente, en 1973, cuando comencé a trabajar en el Instituto Nacional de Higiene. Desde ese momento disfruté de su amistad y de la de su familia. Me percaté de que era un ser humano digno, trabajador, con una honradez a carta cabal y con un verbo delicioso. Fueron muchas las conversaciones que me permitieron conocer de primera mano la historia de las instituciones a las que con tanto amor sirvió.
 
Además de su dedicación al trabajo era un apasionado del excursionismo, de la espeleología y de la fotografía. En tales aficiones también ocupó posiciones pioneras y destacadas. Recuerdo especialmente una ocasión en que me invitó a subir con ellos el Cerro El Ávila por la vía de Cotiza; aquel hermoso día de un diciembre lejano, yo en mis tempranos treinta llegué al Parque de los Venados con escaso aliento y el viejito con más de 80 años, me esperaba con su pícara sonrisa... Fresco como una lechuga.
Murió el 9 de mayo de 1994. Dios lo tenga en su Gloria.